INVESTIGAR                         IMPULSAR                      TRANSFORMAR                            
 


 

El acceso a la energía está directamente relacionado con el bienestar de las personas, así como del conjunto de la sociedad. La vida moderna no se puede concebir sin su acceso, al asegurar no sólo un “nivel de confort básico”, sino de un “desarrollo vital mínimo” asegurando acciones tan básicas como cocinar, conservar alimentos, disponer de agua caliente sanitaria, iluminación o climatización. Por ello, el acceso a la energía tiene carácter esencial y básico en el ámbito doméstico, además de transversal en el desarrollo económico de cualquier sociedad, al afectar a la actividad de todos sus sectores económicos. 


En 2016 Naciones Unidas estableció los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con el propósito de realizar un llamamiento universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad. El objetivo 7 afirma que se debe garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todosDicho objetivo también hemos de relacionarlo con el Acuerdo de París y la lucha contra el cambio climático, puesto que la justicia energética no se puede ni se debe entender sin el respeto hacia los límites del planeta y el de todos los seres que la habitan.